PLAYOFFS GRUPO 2
LA FINAL
Makarios – Federico.S.Licata
Resultado PT: 2-2
Resultado final: 7-5
Makarios
Goles: Nicolas Devoto (6), Dario Devoto.
Federico.S.Licata
Goles: Dario Ibáñez (2), Gabriel Panaccio (2) y Joel Chichmanoff.
Dupla arbitral: Alexis y Walter (BIEN)
Formaciones
MAKARIOS:
Formación Inicial: Maxi De Castro (arco); Cristian Dorna y Emmanuel Carpio (defensores); Nicolas Devoto y Darío Devoto (delanteros).
Ingresó: Miguel Coppiarolo. No ingresaron Juan Flores y Claudio Caceres.
FEDERICO.S.LICATA:
Formación Inicial: Federico Licata (arco); Darío Ibáñez y Román Panaccio (defensores); Gabriel Panaccio y Juan Giongrandi (delanteros).
Ingresó: Joel Chichmanoff
Comentario del partido.
Clima de domingo. Ansiedad de jugar la merecida final entre Makarios-Federico.S.Licata mezclada con la fiaca de fin de semana. Fútbol amateur, 5 vs 5, la final del GRUPO 2 de la CS Cup de Torneos CAMPEONES DEL SUR.
Se enfrentaron los dos mejores equipos de la Categoría “A”, y, al cabo, resultó una clonación del choque en la fase de grupos, en el que Makarios lo ganó sobre el final con un par de bombazos.
Esta final tuvo un ritmo vertiginoso: intensidad dentro de la calidad que ofrecieron dos grandes equipos, pero por dos vías bien distintas ofreciendo a los espectadores distintas formas de jugar.
Makarios, con los hermanos Devoto arriba, desequilibrios individuales por motus propio, encarando por ambas bandas y con remates desde media y corta distancia. Fuertes y certeros. Dario, zurdo; Nicolas, diestro; el acople perfecto. Cristian Dorna, ex arquero que en esa función anotó 3 goles en tres partidos distintos, ahora (y ya hace rato) devenido en defensor dándole fuerza a la última línea y jugando un paso más adelante del líbero Carpio, dueño de las pelotas paradas detrás de su mitad de cancha y un sobrio defensor. Una última línea compacta: Dorna y Carpio cumplen con lo justo, al marcar y lograr un arranque seguro del team para llegar al área rival. Uno tiene más persecución al oponente (Carpio), el otro se proyecta cuando puede al ataque y aprovecha su fortísimo remate. Salió en el PT, cansado.
Por su parte, el lírico Licata, con el antecedente de un buen cuarto puesto en un torneo pasado, con dos bajas importantísimas que dieron su presencia durante toda la fase de grupos: Messina y Contardi (enyesado en su pierna), jugadores versatiles que justamente le aportan eso al equipo, poder jugar en cualquier posición, bien, con toque y gol. Pero al frente fueron, con el mismo plantel de siempre, con Chichmanoff como nueva incorporación para esta CS CUP.
Los primeros 6 minutos fueron todos de Makarios, que salió como queriendo imponer respeto, mirando para adelante, trabajando bien las pelotas paradas: corners y laterales y saliendo muy rapido cuando se encontraban de contragolpe: a 1 o 2 toques por jugador, no más y rematando ante el primer hueco. Respondía bien el portero Licata, de muchisima mejor labor este torneo que el anterior, demostrando una evidente evolución en su puesto. El primer golpe. Una mala salida de Ibáñez desde el fondo hizo dudar a su equipo y, Devoto, sin piedad, la mandó al fondo de la red.
Los siguientes 34 minutos Licata tuvo la pelota en su poder. La necesita, claro está, para imponer su juego. Rotan y la mueven de un lado al otro, midiendo las fuerzas de su rival de turno y dosificando energías para manejar los 40 minutos de juego. Pero no era que Makarios se metia atrás, no. Sólo que tenia menos la pelota en sus pies. Eso sí, cuando la tenía hacía explotar a los Devoto allí arriba, donde duele y se definen los partidos.
Roman Panaccio, líder futbolístico y espiritual (marca, da pases verticales y estira o achica los tiempos de elaboración de juego) del equipo desde el comando central del fondo, daba indicaciones constantemente y, de esa manera, Licata se acomodó, empató y pasó al frente. Su hermano, Gabriel, de buena gambeta, desequilibraba del medio para arriba con alguna finta o tocaba de primera e iba a buscar. Giongrandi, en el ataque, esperando para el toque final de la jugada o el rebote de buen goleador. ¿Ibáñez? Darío salió jugando como defensor con Roman Panaccio en la formación inicial, pero sus mejores versiones se ven en el ataque. Es muy frio para definir y logra un buen último toque, siempre. Por eso, el mejor lapso de Licata se vio cuando Ibáñez subió y compartió con Joel Chichmanoff (entró por Giongrandi) la delantera, pasando Gabriel Panaccio a jugar con su hermano en la defensa.
Tras el 2-2 muy parejo del primer tiempo, el inicio del segundo parcial siguió con la misma tónica, pero entrándose en disputa esos 10 minutos finales donde se quiebran los partidos. Una desatención defensiva de Makarios propició el 4-3 de Licata tras un pase-centro de lateral que Ibáñez conectó de cabeza.
Makarios, de gran fortaleza mental se reponía constantemente, y esta vez el que falló fue el fondo de Licata, no marcó al man of the match Nicolás Devoto (6 de los 7 goles de su equipo) que, con un frentazo, dejó parado al portero Federico Licata y empardó en 4 el partido.
En un partido muy limpio, Makarios estaba ganando el duelo táctico aunque estaban parejísimos en el resultado. ¿Por qué? Tenía cero faltas, sí, ninguna, ante 4 de su rival, a punto de entrar en penalización. Pero muy pocos piensan en eso, sumergidos en la vorágine de una final con semejante condimentos.
El 5-4 fue una joyita de Licata: salida desde un corner directo a Roman Panaccio, que, desde el centro y de primera abrió para la otra punta para Chichmanoff. La nueva incorporación del equipo definió bien abajo, al segundo palo, poniéndole decoración a un gran gol. Roman Panaccio pedía calma, rotación e inteligencia, mientras Makarios sacaba en desventaja desde el medio.
Los siete minutos finales fueron perdidos por Licata. Con las ya 4 faltas a cuestas, llegó a la quinta, que Nico Devoto la transformó en empate.
Las faltas suman todas como una, no importa su intensidad, y, mas allá del juego limpio de ambos equipos, Makarios siguió apostando al desborde de sus atacantes, que provocaron la sexta y septima falta y 2 nuevos tiros libres directos mano a mano con el arquero: los dos goles salieron de manera idéntica, fuerte, casi casi al medio, sin mucha dirección, solo asegurándose de que vayan al arco.
Con ese par de goles de distancia (7-5) no había tiempo para nada. Fue la máxima distancia en el partido, pues siempre hubo un gol de distancia, salvo en ese minuto y medio final. ¿Merecimientos? Casi no hubo diferencia en el juego, ni en la actitud. Los dos teams manejan fortalezas diferentes. La definición del partido fue letal: en las áreas y sobre el final del cotejo.
MENCIONES
*Jugador Más Valioso de la Final: Nicolás Devoto
Una animal voraz del gol. Instinto. Fiereza y medida milimétrica para definir. Hizo 6 de los 7 goles de su equipo.
*Mejor jugador de Licata: Román Panaccio.
Maneja al equipo desde su posición, la de defensor. Ordena a sus compañeros con juego y con palabras. Gran visión panorámica.
*Mención destacada FAIR PLAY: Román Panaccio.
Respetuoso con rivales y árbitros. Un ejemplo de que se puede ser buen jugador y competidor al mismo tiempo. Aplausos.